Tarde en Bicicleta
¿Recuerdas la vez en que salimos a montar bicicleta? Era una tarde soleada y hacia clima agradable, en contraste con la fría mañana que hizo. Estabas ahí, sonriendo como siempre, tus ojos oscuros observándome atentamente. Sabias que no se me daba montar en bicicleta, ya te había contado que no soy tan bueno, pero te dije: “quiero intentarlo, no creo que pueda ser tan malo”. Pero si era así de malo, apenas si podía girar. Decidimos que no era adecuado, y postergamos montar bicicleta para otra ocasión. Dije que sería mejor si vamos al parque, a jugar con la pelota. Accediste con un movimiento de cabeza. Y fuimos al parque. A esta hora de la tarde, el parque estaba solo, supongo que es mejor así, sin que nadie pueda interrumpir nuestra reunión. En el fondo, me preguntaba qué tan arruinada estaba la ocasión por mi fracaso en la cicla, pero me apenaba preguntar algo así en voz alta. Traté de ignorar los pensamientos intrusivos y decidí darle una oportunidad a la pelota. Aun cuando h...